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Las cinco claves de la felicidad para mamás

Durante los próximos treinta y un días, vas a centrarte en ser una madre más feliz. ¿Pero por qué es tan importante? Quizás te parezca francamente egoísta. Pues bien, considera la alternativa. Si eres una mamá infeliz que se queja de la vida, les grita a sus hijos, lanza amenazas vanas y tiene una vida constantemente gris, ¿de qué le sirve a tu familia? ¿Qué clase de atractivo tiene tu relación con Dios? Créeme, vivir con gozo es difícilmente egoísta. Ser una mamá feliz podría ser la manera más fabulosa de servir a tus hijos en estos momentos.

Pero tal vez no tengas ganas de sonreír. No te preocupes. Cuando te enfoques en estas cinco claves para la felicidad y uses el acróstico FELIZ, te prometo que te resultará más fácil volver a sonreír y hacerlo más a menudo. Estarás más…

  • ToniFicada
  • OriEntada a la acción
  • Ligada a la oración
  • PersIstente
  • RealiZada

Estar tonificada no es únicamente para las ratas de gimnasio y los nutricionistas. Una madre que se preocupa de otros debe, antes que nada, cuidar de sí misma haciendo ejercicio, comiendo bien y descansando. Necesitas reservas espirituales y emocionales para guiar bien a tus hijos. No puedes impartir salud general a tus hijos si tú misma no la posees. Cuando una madre está orientada a la acción, no disciplina cotono áspero, gritos o amenazas vanas. No es desagradable; no sermonea en exceso. Actúa como líder. Realiza los cambios necesarios e impone consecuencias coherentes. Tendrás que aprender a eliminar el mantra de las mamás: “¿Cuántas veces tengo que decirte que…?”.

Deberías estar más ligada a la oración, ¿pero cómo encontrar el tiempo? ¿Acaso la oración cambia realmente las cosas? ¿Se puede orar algo más aparte de “ayúdame” y “bendice a mis hijos”? Aprenderás que convertirte en una mamá de oración te dará una ventaja inimaginable.

Ser persistente es difícil. La maternidad no es una carrera de velocidad; es una maratón. Muchísimas mamás abandonan con demasiada facilidad cuando algo no sale bien al segundo intento. Tenacidad, determinación, resolución… estas son las tres características que la madre moderna necesita desesperadamente. Estás en esto para ganar.

Que te sientas realizada significa que contemplas la maternidad como algo enormemente positivo en tu vida. En lugar de lamentarte diciendo: “Mi vida se acabó ahora que soy madre”, mirarás al futuro y lo verás brillar. No tiene nada de malo decir que no en ocasiones (tú y tus hijos lo necesitan), pero esta clave te ayudará a aceptar los “síes” de la maternidad.

Fuente: 31 DÍAS PARA SER UNA MAMÁ FELIZ
EDITORIAL: PORTAVOZ

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