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Plan B
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Plan B - Pete Wilson

¿Recuerdas el día en que descubriste que tu vida no iba a resultar exactamente de la manera que pensabas?  Le pasa a todo el mundo tarde o temprano.

Todos hemos tenido sueños, anhelos, metas y expectativas que, por diversas razones, no se han hecho realidad.

Los planes fracasan. Las expectativas quedan en nada. Las personas en quienes confiamos nos defraudan, o nos sentimos defraudados con nosotros mismos. Los sueños se hacen trizas o se escabullen.  ¿Te ha pasado?

El Plan A hace un alto brusco y repentino,
y ni siquiera estás seguro si existe un Plan B.

Tal vez el darte cuenta de esto te golpee en forma de enfermedad o hasta muerte: un diagnóstico aterrador, un descenso inesperado al mundo de las camas de hospital y los sueros intravenosos, la pérdida repentina de un amigo íntimo o de un familiar. Tal vez tiene que ver con una experiencia decepcionante en la iglesia o un revés financiero. O quizás tus sueños hechos añicos vienen acompañados de papeles de divorcio. Esperabas llegar al final de tu vida junto a la pareja con la que te casaste. Sin embargo, el matrimonio está llegando a su fin, y sientes dolor y desilusión.

Algunas veces, nuestras desilusiones son, con toda claridad, nuestra culpa: tomamos una mala decisión o seguimos el camino equivocado. A veces, la culpa recae en las malas decisiones de otra persona. Otras veces, francamente, es un poco de ambas.  Y, entonces, están las veces cuando la vida simplemente parece hacerse pedazos sin ninguna explicación. Parece totalmente al azar.

Si eres como mucha gente que conozco, tus sueños destrozados pueden haberte dejado preguntándote si Dios todavía está activamente involucrado en tu vida. Tal vez te preguntas si tan siquiera le importas o si estás demasiado quebrantado y magullado para que Él pueda sanarte. Posiblemente te preguntas bastante qué debes hacer ahora.
No importa lo que haya ocurrido o cómo te sientes, por favor entiende que no estás solo ni sola. Porque esto es lo que estoy aprendiendo: todo el mundo necesita sanidad. Todo el mundo. 

Todo el mundo tiene sueños destruidos.

Todos hemos sido defraudados o decepcionados de una manera u otra.  Todos necesitamos sanidad para nuestro quebrantamiento.

Todos tenemos un cuadro de la manera en que debería ser nuestra vida. Y para algunos de nosotros, el cuadro de cómo debería ser nuestra vida y el cuadro de la realidad es sólo un recordatorio de que nuestras vidas no están resultando de la manera que anhelábamos.

Seamos sinceros por un minuto. Parte de lo que provoca estas emociones tan fuertes es el hecho de que parece que todas las demás personas a tu alrededor están alcanzando sus sueños. Sus vidas parecen estar muy en orden.  ¿Te suena esto familiar en modo alguno?

Ahora bien, ¿qué haces entonces con un sueño destrozado? ¿Qué haces con una expectativa insatisfecha? ¿Qué haces cuando la vida no está resultando de la manera en que pensaste que resultaría?

¿Qué haces cuando tienes que recurrir al Plan B?
Eso es lo que quiero explorar en este libro.  Porque, para decir la verdad, yo necesito respuestas tan desesperadamente como las necesitas tú.

La pregunta que para mí reaparece una y otra vez tiene que ver más con todo el dolor y el sufrimiento inexplicables en este mundo. La mayor lucha para mí es que Dios sí existe; sin embargo, también existe mucho dolor y sufrimiento.

La siguiente pregunta me atormentaría por meses: ¿Qué haces cuando Dios no se revela de la forma en que pensaste que lo haría?

En cierta forma, esas preguntas todavía me atormentan. Pero, desde entonces, he aprendido algunas lecciones que me han ayudado. He descubierto algunas cosas sobre los Plan B de la vida, mayormente pasando tiempo con gente en la Biblia que encararon sus propios sueños hechos trizas.

La jornada
No estoy seguro dónde estás en tu fe. Tal vez no tienes una relación con Dios. Quizá no crees en la Biblia. Por otra parte, tal vez hayas crecido en la iglesia. Quizás has leído la Biblia toda tu vida, pero aun así has llegado a un punto donde lo que pensaste que sabías ya no parece estar funcionando. Estás confundido, perdido, y tal vez enojado porque Dios no parece haberte ayudado de la manera que tantos te han prometido que lo haría a lo largo de muchos años.

Mi oración es que esta jornada te dé una nueva perspectiva de las promesas de Dios. Mi oración es que no brinques hasta el final de algunas de estas historias que has oído un millón de veces, sino que las leas con nuevos ojos.

¿Sabes algo? Nunca he escuchado de la jornada de fe de alguien que no haya incluido la historia de un Plan B, un momento en la vida cuando alguien está pasando por algo completamente inesperado. Un momento en el que sintió como si Dios estuviera bien, bien, bien lejos... si es que acaso existía en verdad.

Esos son los momentos en el que las historias de la Biblia repentinamente se vuelven muy personales.  Así que tal vez, sólo tal vez, existe algo de sabiduría en esas antiguas Escrituras que pueden ayudarte a contestar la pregunta: « ¿Y ahora qué?» Quizá existen algunas verdades que van a descorrer el cerrojo a la esperanza en tu vida una vez más. Es posible que exista una forma de vida que todavía estás por descubrir. 

Necesitas algunas respuestas. Necesitas cambiar algunos patrones. Tu esperanza necesita ser renovada.
 
La Biblia está repleta de historias sobre hombres y mujeres comunes y corrientes cuyos planes no funcionaron. Está llena de personas que estaban tratando de descifrar qué hacer con una vida que no estaba resultando de la manera que esperaban.  Personas como tú.

Personas que realmente necesitaban esperanza en medio de un Plan B.

 

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Sobre el Autor:

Pete Wilson es el pastor fundador y principal de la Iglesia Cross Point en Nashville. Su deseo es ver iglesias convertidas en devotas radicales a Cristo. El esta casado con Brandi y tienen tres niños. Cuando no esta pasando tiempo con la iglesia o la familia, el disfruta del golf.


   



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